
-¡NO, no me jodan no voy a jugar a la maldita pelota!. Por qué?? me preguntas por qué!. Te voy a volver a contar. bueno si queres te las enumero, te va?
No voy a tocar una maldita pelota en ningún deporte porque: 1) en voley acordate que me pegaron un pelotazo en la nariz que sirvio para hincharme más el madito hueso que se me hizo por ¡UH QUE CASUALIDAD! un pelotazo que me dieron de pendejita; 2) porque en basquet me empujaron y provocaron que mi rodilla se hinchara y 3) porque son un monton de lloronas que cundo vas a sacarle la pelota se desesperan y te arañan, pellizcan y hasta a veces te muerden. Date cuenta. ¡No, no te rias es verdad! cuchame... vulevo rota a casa, sino es la nariz es la rodilla y sino es la rodilla es un arañazo desesperado de alguna. ¿Qué me decis ahora? nos revelamos??...
Si, atrás quedo la época en la que hacia dos horas de educación física, en la que tenía el mejor promedio en la materia y esa hiperactividad que me tildaba de cafeinómana. Ahora soy activa a punto medio, sigo corriendo, caminando y si, eh vuelto al gym, pero mis instintos de Srita larvoide me incita a estar más tiempo leyendo, escribiendo y nuevamente perderme en un mundo de páginas y personajes, en mis libros.
Asique te lo vuelvo a repetir no jodas, déjame leer! ¿que, qué hacemos con la pelota? pues la pinchamos!!.